
En el sector industrial la normativa de protección contra incendios es cada vez más exigente ya que tiene como propósito no sólo la protección contra los incendios sino la garantía de la seguridad de las personas. Sin embargo, en la práctica se cometen errores frecuentes en la aplicación de recubrimientos ignífugos que pueden comprometer seriamente su desempeño ante un incendio.
Este artículo analiza los principales errores detectados en obra y durante inspecciones técnicas, con un enfoque preventivo orientado a contratistas, aplicadores y supervisores.
Uno de los errores más comunes es aplicar la pintura ignifuga o pintura intumescente sobre superficies mal preparadas. La adherencia del sistema depende directamente del estado del sustrato. Entre los problemas que hemos detectado tenemos:
En estructuras de acero, la norma técnica y las buenas prácticas internacionales exigen limpieza por medios mecánicos (lijado) o chorro abrasivo según el grado de exposición. No cumplir con esta etapa puede provocar desprendimientos prematuros o pérdida de espesor efectivo.
Trabajar con una distribuidora de pinturas especializada como Ikeda te permite verificar la compatibilidad entre imprimantes, capas intermedias y sistemas ignífugos certificados.
El espesor de película seca (DFT) es determinante para que una pintura intumescente alcance la resistencia al fuego especificada (R30, R60, R90, etc.). Para ello debemos evitar errores como:
Cuando el espesor aplicado es menor al requerido por la ficha técnica del fabricante, el tiempo real de resistencia al fuego disminuye considerablemente. En una inspección técnica, esto puede derivar en observaciones, paralización de obra o exigencia de retrabajos costosos.
Un recubrimiento ignífugo no es un sistema “instalar y olvidar”. En ambientes industriales con humedad, agentes químicos o exposición mecánica, puede deteriorarse con el tiempo. Es importante que tomes en consideración que los recubrimientos y pinturas ignífugas se dañan con:
Esto es especialmente crítico en aplicaciones sobre madera, donde el uso de un retardante de fuego para madera requiere inspecciones periódicas para verificar que no haya desgaste o pérdida de protección.
Se recomienda establecer un plan de inspección anual que incluya revisión visual y, de ser necesario, medición de espesores en puntos críticos.
Uno de los riesgos más graves es utilizar productos que no cuentan con ensayos de resistencia al fuego respaldados por laboratorios reconocidos (ASTM, UL o equivalentes). Evita:
No todos los productos etiquetados como “ignífugos” ofrecen resistencia estructural al fuego. Algunos solo reducen la propagación de llama, pero no protegen elementos portantes. Antes de especificar o adquirir un sistema, se debe verificar que el producto esté respaldado por ensayos que indiquen claramente el tiempo de resistencia alcanzado y las condiciones de aplicación.
Ten en cuenta que la correcta aplicación de recubrimientos ignífugos en la industria peruana no depende únicamente del producto seleccionado, sino del cumplimiento riguroso de las buenas prácticas técnicas: preparación adecuada de superficie, control de espesores, uso de productos certificados y mantenimiento periódico.
Para contratistas, aplicadores y supervisores, la prevención es la mejor estrategia. Una correcta planificación y asesoría técnica especializada garantiza que la protección pasiva contra incendios cumpla realmente su función cuando más se necesita. Contáctanos si deseas la asesoría que nuestro equipo técnico puede brindarte. Somos Ikeda Pinturas tu tienda de pinturas de confianza.
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